Importacia del grado de Brix en la fruta

El grado Brix (símbolo °Bx) mide el cociente total de sacarosa que se encuentra disuelta en un líquido. Este valor es de mucha importancia en las frutas, puesto que mide la cantidad de azúcar que contienen.
En la elaboración de algunos productos derivados de la fruta (mermeladas, concentrados, yogures, etc.) existen normativas que exigen ciertos niveles de Brix, dependiendo del producto final y la fruta.

¿Cómo medir el Brix de una fruta?

Los grados Brix se obtienen con la ayuda de un refractómetro. Esta herramienta de medición tiene en su interior un prisma que nos permite medir el índice de refracción de un líquido. El modo en que funciona es el siguiente. La luz atravesa de una fina capa del líquido a analizar y entra en el prisma de refracción. Obtendremos el valor de nuestra muestra a partir del ángulo de refracción obtenido.

Factores que puede modificar el grado Brix

Son diversos los factores que pueden influir en el grado Brix. La madurez, la variedad, el agua y los fertilizantes usados son los más relevantes.

1º. Variedades de la fruta.

Las distintas variedades tienen por naturaleza una inclinación hacia niveles más altos o bajos de sacarosa. Por ello, ya desde la selección de la variedad estaremos usando uno de los métodos más importantes para conseguir el grados Brix adecuado.

2º. Toma de Muestras.

Los valores Brix pueden variar dependiendo de la hora, por lo que es sumamente importante realizar las mediciones siempre a la misma hora. Así podremos efectuar comparaciones más eficaces.

3º. Clima.

Entre las condiciones medioambientales que más afectan al grado de Brix están la tamperatura, la humedad y la luz solar. Dependiendo de la cosecha, la combinación de estos factores y la duración de exposición hace que se obtenga mejor calidad del producto.

4º. Riego.

Una disponibilidad de agua baja durante el crecimiento del producto podría aumentar la sacarosa; aunque a su vez podría verse afectado su rendimiento y tamaño.

5º. Cosecha

. Hay que recordar que la sacarosa sube durante el proceso de maduración; mientras que los ácidos tienden a disminuir. De manera que el tiempo que se deja madurar el fruto también tendrá repercusión.